
Ya ha pasado más de dos meses de la última entrada del Blog, obviamente, el mundo futbolístico no es el mismo que desde aquellos tiempos. Una de mis últimas entradas se referían a que el fenómeno Leicester no era una sorpresa, y finalmente lo que la mayoría del público deseaba, se cumplió. El “pequeño” se coronó entre los grandes.
Justamente, la grandeza de la Premier League reside en que a
nivel de juego colectivo los conjuntos no se sacan grandes ventajas, y el
Leicester afrontó cada partido como si fuese una final. Jugó 38 finales entre,
y sólo perdió tres, se coronó un “gran
equipo”. Sin duda la fortaleza de la liga tiene cómo arista principal el manejo
de los derechos por televisación, mucho más equitativo que por ejemplo, la española.
Son enfoques muy diferentes. ¿Para qué me sirve que cada año
el torneo finalmente lo disputen entre 3 equipos, y peleen por no descender más
o menos siempre los mismos equipos? ¿No me convendría mejor una competencia interna
mucho más fuerte, donde el trámite del encuentro sea mucho más parejo, o por lo
menos, el equipo perdedor tenga la intención y cuente con los recursos de por
lo menos pellizcar al rival?.
Leicester Campeón de la Premier League, casi con el mismo
plantel zafó por poco del descenso un año atrás. Aston Villa, cerró la
temporada 14/15 cayendo 4-0 con el Arsenal en la final de la FA Cup. En ésta
última temporada, el equipo de Birmingham también perdió por goleada 4-0 con
los Gunners, pero terminó último en la liga y descendió.
Chelsea, con mister arrogancia Mourinho, campeón de la Liga
en 14/15. El portugués perdió en el primer partido de la temporada, la final de
la Community Shield con el “especialista en fracasos”, Arsene Wenger. La
primera vez que el galo superaba a una de las personas que más detesta.
Mourinho realizó un comienzo de temporada con el Chelsea y sí, lo echaron, a
pesar de su enorme orgullo, su enorme boca y todos los títulos bajo el brazo
que consiguió. Lo Blues terminaron la temporada apenas arriba de la mitad de
tabla, sin clasificar a ninguna copa Europea y sin títulos, pálida imagen del
último campeón, con casi el mismo plantel que salió campeón.
Newcastle, quedaron atrás los años dorados. El año pasado se
salvó sobre el final del descenso. Benítez, echado del Real Madrid, no pudo
salvar a las Urracas de un duro descenso. ¿Impensado?. La verdad que no.
La crítica a la liga Española, no puede obviar que a nivel
europeo sus equipos son los más competitivos del continente. Atlético Madrid y
Real Madrid otra vez a la final de la Champions, Sevilla repitiendo historia en
la UEL. Villareal en semis de la Europe League quedando eliminado por
Liverpool. El problema es que a nivel local, las diferencias entre ellos se
acentúan más, y por ejemplo, un equipo con una idea arriesgada, y diferente al
resto, cómo el Rayo Vallecano, no sólo sus carencias lo condenaron al descenso,
sino que también todo el sistema detrás de la liga (arbitrajes y otros manejos
incluidos) lo condenan por una unidad al descenso. Si el Barcelona juega 10
veces con el rayo, en 8 golea, en otras ligas no creo que pase.
Una simple introducción a otro de los temas que me resultan
más interesante.
Arsenal.
Para mí, con un nivel de juego que retrocedió
notablemente al de las 2 temporadas pasadas No obstante, en términos de
posiciones, fue una de las veces que más cerca estuvo de ganar la liga, algo
que se le escapa ya desde hace 12 años. Muchos errores, sobre todos iniciales.
Con la llegada de Cech, Wenger apostó por el nombre pero no por la realidad y le sacó la confianza al arquero
que se había ganado la titularidad,
Ospina. En muchos partidos, el checo no estuvo a la altura de sus performances pasadas,
y no le sacó la presión que recayó siempre sobre la defensa.
La consolidación de Bellerín por banda derecha fue
insoslayable, mientras que Monreal fue el mejor lateral por izquierda en la
Premier. Koscielny alternó malas y
buenas actuaciones, pero dejó de armar una buena dupla con Mertesacker(de nivel
muy bajo), y tampoco se amalgamó a Gabriel( un defensor central recio pero
despistado). Prácticamente Wenger sólo contó con esos 5 defensores para todos
los encuentros que disputo. Gibbs fue muchas veces usado cómo primer cambio en
líneas de volantes, y Debuchy fue cedido ante su inacción. Chambers, proyecto
que pisó con furza la temporada pasada, en ésta desapareció.
En el mediocampo, Flamini realizó, crease o no, partidos más
inteligentes que Coquelin, lejos de su mejor versión Francis.Arteta,de
liderazgo invaluable fuera de cancha, no pesó nunca dentro del campo, y en los
pocos encuentros que participo, restó.
Comenzó la temporada Santi Cazorla cómo pivote, pero semejante exigencia
en una posición que no rinde ni siente lo terminó lesionando severamente. Ramsey fue intermitente, con menos gol que
antes y sin ser esa llave para romper líneas. La chispa en los últimos metros
para ser vertical y romper líneas, es lo que careció en muchos encuentros el
Arsenal. Justamente son aportes propios de Rosicky y Wilshere, ambos perdidos
en las lesiones. Recién con la muy buena contratación del egipcio Elneny se
respiró un poco de aire en el medio, un volante con poco quite, pero con
panorama, buen pase, hidalguía y remate desde afuera del área. Muy interesante.
En los extremos, Wenger probó mucho. Cuanto más fácil
hubiera sido contar con Cazorla en la
posición que más rinde, por la izquierda, pero no se dio. Por la derecha,
Chamberlain nunca pesó. Campbell le dio más jerarquía y visión de juego,
extrañamente un acierto de Wenger se convirtió en una llamativa omisión.
Llegamos a Walcott. Theo se encuentra totalmente perdido, no sabe a qué juega,
donde se siente útil, no es desequilibrante, la verdad, otro jugador que no
está haciendo bien las cosas. Por las bandas, por el centro, nivel muy opaco.
Giroud, delantero de muchas cualidades ofensivas y para el
juego colectivo, importante pero siempre
se le encuentra un pero. Muchos goles, pero sin regularidad. No se puede
depender siempre del francés. Llegó tarde la competencia de Welbeck, y se fue
muy rápido con su lesión de rodilla que lo aleja 9 meses de las canchas. Un atacante con otras características que
pueden ser útiles en diferentes tipos del partido.
No me olvidó de las compras más caras de la historia del
Arsenal. Cuando tildan a Wenger de amarrete, creo se olvidan de que gastó más
de 80 millones por dos jugadores que en su momento todavía no habían ganado el
mayor título de su carrera. Ozil y Sánchez alcanzaron la gloria con sus
selecciones cuando ya vestían la camiseta del Arsenal. El alemán arrancó muy
bien la temporada, con un gran nivel de asistencias y con mucha personalidad en
el juego, pero ambas cualidades fueron perdiéndose en el segundo semestre.
Alexis todavía no encontró el lugar donde se siente más cómodo, estuvo más de
dos meses lesionado, y el equipo sintió su ausencia.
Repito la sentencia de que el Arsenal arrancó jugando muy
mal, sus puntos más altos fueron las victorias en casa frente al Manchester
United, Manchester City y el Leicester. Los Foxes perdieron 3 partidos en total,
dos frente a los Gunners. El conjunto de Wenger no pudo ganar partidos clave de
visitante, el Liverpool le igualó sobre
el final 3 a 3, el Manchester United lo barrió 3 a 1 y con el Tottenham empató
2 a 2. Mismo resultado consiguió con el City en el Etihad y 3 a 3 con el West
Ham en Upton Park. Dejó puntos a su vez con rivales que peleaban por no
descender, Sunderland, Norwich, Swansea, a la larga eso iba a pesar.
Muchas despedidas para el equipo del Norte de Londres,
principalmente Artea y Rosicky. Rosicky fue uno de los últimos media puntas que
entendió mejor su rol en la transición del ataque del equipo. Cuando el balón
era transportado con prolijidad y cansinamente, él con mucho vértigo y unas
cuantas paredes podía romper la monotonía e ingresar a puerta del área o llegar
por sorpresa. Desde hace tiempo, su físico le pasó factura, al igual que a
Mikel.
Párrafo aparte para la situación de Wenger, que a mí
entender, comienza definitivamente (y lamentablemente) a despedirse del club que realmente ama en lo
que será su último año de contrato. Uno puede, o varios pueden estar en contra
de los caminos futbolísticos que transita el Arsenal, pero sin dudas, un hombre
que hace más de veinte años se encuentra en el mismo club, no lo hace por otra cosa que no sea cariño. Por eso, duele
tamaño destrato que recibió en el Emirates. Mal o bien, con planteles más
pobres relativamente que otros, ha mantenido una regularidad asombrosa, en
cuanto que desde hace más de 15 temporadas el equipo se encuentra entre los 16
mejores conjuntos de Europa, y a nivel doméstico, no baja del cuarto puesto.
¿Puede dar el salto el Arsenal sin Wenger? Claro que sí,
pero hay formas y formas para tratar al hombre que revolucionó al club,
dotándolo de un prestigio internacional inusitado a nivel internacional. Y
sobre todo, cuando Henry, Pires, Dennis, Patrick, y el resto de sus mejores
jugadores se marcharon, desarrolló un estilo de juego único (pre Barcelona de
Guardiola) y con poco dinero invertido, maravilló a miles y dio pelea. Dolerá
mucho si el Arsenal pierde esa identidad que actualmente lo caracteriza, pero
esa identidad tiene que trascender a Wenger. Seguramente, él ya este también
trabajando para que eso suceda.
Alguna vez, ir por el camino más largo, tiene que tener su
recompensa.
El ciclo dorado de River llegó a su fin.
Cuando en junio de 2015, se fueron del equipo Teo Gutiérrez
y Rojas, comenzó la debacle de un equipo muy bien armado y sólido. Los
reemplazantes fueron varios (algunos con pasado en el club, otros ignotos), pero
ninguno a mí entender a la altura de lo que acontecía. River a pesar de consagrarse campeón de la
Libertadores, perdió definitivamente frescura( Aclaración, el mejor nivel del
equipo se vio en la conquista de la Sudamericana a finales del 2014). Regaló
toda la segunda rueda del campeonato argentino. Perdió a Funes Mori en Agosto en la defensa y Cavenaghi(pura
decisión personal,) en el ataque. Quedó
afuera en la Sudamericana con Huracán, primer título que no pudo sostener. En
diciembre partieron Sánchez y Kranevitter, posterior a la derrota con el
Barcelona en la final del Mundial de Clubes.
Abusó del pelotazo, de la segunda jugada, de captar el
rebote, del centro cruzado, sin ideas de juego clara, sin identidad. Antes de
que comience el nuevo reto, D’alessandro
llegaba cómo una bocanada de aire, y de verdad lo fue, juntó con algunas
intervenciones de Nacho Fernández.
A otro espantoso torneo local, se le sumó la increíble eliminación de la Copa
Libertadores frente a Independiente del Valle. El conjunto ecuatoriano se
impuso( errores del árbitro mediante) 2-0 de local, y en su visita al
Monumental, se salvó de no perder por diez goles, sólo Alario pudo batir a su
arquero en una ocasión, los palos, las atajadas y la mala puntería hicieron el
resto, por suerte, todavía en el fútbol, gana el que hace más goles.
Esa última línea no vale para el Atlético de Madrid, que no
necesita convertir más goles que su rival para avanzar, sólo anotar más de
visitante, pero eso será tema para un debate posterior.
Retomando con el Millonario, me quedo con unas palabras del director
técnico, Galllardo, “la suerte no existe en el fútbol”. Es verdad, jugando tan
mal cómo lo venía realizando River, era imposible que pudiera cumplir su
objetivo.
Sólo por ahora, Barovero y Vangioni se suman a la lista de
la larga sangría de integrantes de una de las épocas más prolíficas de era
riverplatense. A reinventarse!!
Despedida-Capítulo 2
Otro destrato enorme fue el recibido por Pellegrini en el
Manchester City, cuando faltaba mitad de la temporada, el club ya anunció que
no le iban a renovar contrato y el posterior acuerdo con Guardiola. El chileno
salió campeón de la PL y llego al equipo por primera vez en semifinales de la
Champions, merecía otro manejo de la situación.
Pep se ganó muchas oportunidades. Agarró al Bayern
tricampeón y con una de las billeteras más abultadas del mundo, pero a pesar de
ser amo absoluto a nivel local, no pulió
excelentemente su idea futbolística en el equipo, y se quedó en la puerta
de una nueva final de Europa. ¿Podrá mejorar su gran desempeño en el City?,
deberá reorientar toda su estructura para alcanzar ello, adaptándose en una
liga que espera mucho de él y es
totalmente distinta al resto. Un verdadero reto para su carrera.
Deslumbrante la tarea de Pellegrini, campeón de liga con los
Citizens en el pasado, llevó a tres equipos modestos a semifinales de la
Champions League, Villareal, Málaga y el
Manchester. Se verá cuál será su próximo destino.
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Un saludo
Saludos