
Tras igualar 1 a 1 frente al Atlético de Madrid, el conjunto de Zidane se impuso 5-3 en tiros desde el punto penal y volvió a superar en una final a los dirigidos por Simeone.
Fue un partido muy raro el que le toco disputar al Merengue.
En veinte minutos iniciales, logró ponerse en ventaja y manejar los hilos del
juego, con un manejo pulcro del balón y solidez defensiva, sobre todo de los
centrales. Pero se ve que al mensaje previo del técnico galo, correr, correr y
correr, le faltó después el jugar, jugar y jugar. Porque extrañamente, tras ese buen primer
lapso, empezó a otorgarle la iniciativa al rival, desinteresarse por recuperar
la pelota , amontonar jugadores en su campo y dejar de ser incisivo arriba. No
obstante, al Colchonero le costó reaccionar, ya que comenzó el partido con otra
idea que se vio esfumada con la apertura del marcador.
El ingreso de Carrasco en la segunda etapa, y la figura de
Gabi, para mí la figura del partido, le permitió al Atlético afianzarse,
generar peligro y llegar a la igualdad. El tiempo extra fue disputado con puro
nerviosismo, muchos jugadores que acusaron calambres y lesiones, y pocas situaciones claras.
En los penales, convirtieron todos los que ejecutaron salvo
Juanfran, quién alternó buenas y malas en los 120 minutos de juego, su disparo mordido encontró el poste. Ronaldo
terminó al borde con su físico y sin determinante en el desarrollo del encuentro,
pero le tocó sellar la victoria en el último penal y no falló.
El breve análisis del encuentro nos lleva a señalar que ya a
los cinco minutos Oblak debió intervenir luego de que Casemiro desviará un tiro
libre de Bale. Un preludio de lo que sería el primer gol. A los 14’, una falta
tonta de Juanfran( el Atlético cortó con muchas infracciones el comienzo del
partido), derivó en una pelota detenida ejecutada por Kroos, la peinada de Bale
y el anticipo goleador de Ramos.
Increíblemente, desde allí el Real Madrid se cambió de ropa,
perdió intensidad y cedió la iniciativa. Un dato de color es que el Atlético
por momentos tenía mayor posesión del balón y mayor cantidad de pases dados, un
hecho muy extraño, sabiendo las limitaciones del conjunto de Simeone en ese
aspecto. Pero el rival no pudo aprovechar ese cambio de rol, Griezmann probó
mucho desde afuera del área pero sin peligro.
Al comienzo del complemento, Clattenburg, de mal tarea,
cobró un penal a favor del Colchonero. Sin embargo, el disparo de Griezmann dio
en el travesaño.
El ingreso de Carrasco por Augusto permitió la levantada del
Atlético, un desborde del belga encontró a Sául, quien de volea se perdió la
igualdad. Savic también pudo hacer marcado el empate tras una serie de rebotes
en el área, pero cerca del palo no pudo desviar el balón con justeza.
Siendo superado por su oponente, el Real contó con dos
situaciones claras para liquidar el encuentro. Primero Oblak se quedó con un
mano a mano sobre Benzema a los 70’. Más tarde, evitó la conquista de Cristiano
y Savic sobre la línea le negó el tanto a Bale.
Al minuto 79, Gabi jugó el balón para la llegada de
Juanfran, buen centro del lateral derecho y
llegada goleadora de Carrasco, ganándole la posición a Lucas Vázquez. Zidane minutos
antes decidió la entrada de Isco por Kroos y de Lucas por Benzema, tal vez para
tratar de sorprender a un rival que tenía que salir a buscar el empate, pero no
le resultó muy satisfactorio.
La igualdad al Atlético lo tranquilizó pero tampoco se
desesperó y con el correr de los minutos el trámite fue muy parejo, el alargue
era evidente. Ramos con una patada descalificadora sobre Carrasco para mí debió
ser expulsado directamente, sólo recibió amarilla.
Con lo dicho sobre el tiempo extra, Ronaldo se quedó con las
ganas con n cabezazo que no pudo conectar bien. Y en los penales, ningún
arquero se pudo disfrazar de héroe, sólo el palo osó probarse el traje de
verdugo.
Tal vez ha sido de las conquistas con menos brillo por parte
del Real Madrid, pero bajó la óptica de Simeone, sólo importaba ganar. Ojalá el
ciclo de Zidane pueda llevar a cabo un mejor fútbol en el futuro, su historia cómo
técnico merengue recién comienza.
Comentarios
Saludos
La entrada de Isco y Lucas dio aire a un Madrid, que junto a un Danilo muy nervioso en sus primeras intervenciones, al final supo aprovechar su banda derecha, tras la marcha de un Filipe Luis fundido tras el desgaste, para al menos tener alejada la pelota de la portería de un Madrid muy mermado físicamente.
Un saludo